El Gobierno colombiano busca fortalecer la seguridad en la frontera con Venezuela mediante cooperación internacional, nuevas herramientas tecnológicas y un mayor despliegue de la Fuerza Pública. La estrategia tiene como uno de sus principales focos a Norte de Santander, departamento afectado por la presencia de grupos armados ilegales y redes dedicadas a actividades criminales transnacionales.
El anuncio fue conocido luego de un consejo de seguridad encabezado por el presidente Abelardo de la Espriella, con la participación de 12 alcaldes, entre ellos los mandatarios de Cúcuta y municipios del Catatumbo.
Según explicó el ministro de Defensa, Jorge Mora, el propósito es recuperar el control territorial, proteger a las comunidades y evitar que las organizaciones criminales utilicen los pasos fronterizos para escapar de las operaciones de las autoridades.
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Tecnología antidrones y mayor vigilancia en la frontera
Uno de los componentes centrales del plan será el fortalecimiento de las capacidades tecnológicas de la Fuerza Pública. Para ello, Colombia busca el acompañamiento de Estados Unidos en materia de inteligencia, adquisición de equipos antidrones y herramientas de comunicación que permitan mejorar la vigilancia en puntos estratégicos.
El ministro de Defensa también señaló que se adelantan investigaciones sobre el posible ingreso desde territorio venezolano de vehículos utilizados en recientes acciones terroristas contra la Fuerza Pública.
Durante su visita a la región, el presidente realizó un sobrevuelo por el sector del puente internacional de Tienditas, como parte de las actividades relacionadas con el fortalecimiento del control fronterizo.
Cúcuta y el Catatumbo tendrán dos frentes de intervención
La estrategia contempla acciones diferenciadas para las zonas rurales y urbanas de Norte de Santander.
En el sector rural se busca fortalecer las operaciones de la Campaña Militar Esparta, con énfasis en Cúcuta y los municipios del Catatumbo, donde las autoridades pretenden recuperar capacidades de inteligencia y enfrentar a estructuras como el ELN y las disidencias de las Farc.
Para el área urbana de Cúcuta se implementará el Bloque Operacional de Seguridad Urbana (BOSUL), una estrategia que busca coordinar el trabajo de las instituciones encargadas de la seguridad, la investigación criminal y la protección de la población.
Entre sus prioridades están combatir el reclutamiento de menores, enfrentar las redes delincuenciales y agilizar los procesos de judicialización de las personas capturadas.
Buscan frenar el narcotráfico, el contrabando y la trata de personas
El Gobierno también pretende aumentar los controles sobre las trochas y los pasos irregulares que conectan a Colombia con Venezuela, especialmente en los departamentos de Norte de Santander, Arauca y La Guajira.
Por estos corredores se presentan actividades ilegales como el tráfico de vehículos, el contrabando, la trata de personas, los secuestros y el movimiento de integrantes de organizaciones armadas.
La cooperación internacional será fundamental para identificar redes criminales que operan en varios países y perseguir sus fuentes de financiación. En ese propósito también se contempla el trabajo conjunto con organismos como el FBI, Europol, Ameripol, la DEA e Interpol.
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Seguridad fronteriza también necesita inversión social
Aunque el componente militar y policial concentra buena parte de las medidas anunciadas, la recuperación de Norte de Santander también requiere acciones que impulsen el desarrollo económico y social.
La región depende en buena medida de la dinámica comercial con Venezuela, por lo que el fortalecimiento de la seguridad debe permitir que comerciantes, transportadores, estudiantes y familias puedan movilizarse legalmente sin enfrentar obstáculos innecesarios.
El Gobierno sostiene que su intención es perseguir a las organizaciones criminales y garantizar el tránsito legal de personas y mercancías, sin afectar a quienes utilizan los pasos fronterizos para trabajar, estudiar o visitar a sus familiares.
Con este plan, Colombia busca recuperar la tranquilidad en una de sus zonas fronterizas más estratégicas. El desafío estará en convertir los anuncios de cooperación y fortalecimiento tecnológico en resultados concretos para Cúcuta, el Catatumbo y las comunidades de Norte de Santander.



