En Cúcuta crece la inconformidad entre los usuarios del sistema de salud por los constantes retrasos y fallas en la entrega de medicamentos. Pacientes y familiares denuncian que deben soportar extensas jornadas de espera y, aun así, no siempre reciben los tratamientos formulados por los médicos.
Según testimonios, en varios puntos de dispensación de la ciudad los ciudadanos permanecen entre cuatro y cinco horas aguardando su turno. No obstante, cuando finalmente son atendidos, muchos se enfrentan a la misma respuesta: el medicamento no está disponible y queda registrado como pendiente, sin fecha definida de entrega.
Filas interminables y respuestas repetidas
Los usuarios describen escenas de congestión y colapso en la atención. Algunos aseguran que, pese a haber esperado más de una hora, aún tienen decenas de turnos por delante. Otros relatan situaciones más críticas, como la falta de insumos esenciales y tratamientos completos para pacientes con condiciones especiales.
Familiares de menores con enfermedades crónicas afirman que llevan meses sin recibir la totalidad de los medicamentos y productos requeridos, incluidos artículos básicos como cremas y pañales. La constante falta de inventario, aseguran, se ha convertido en una respuesta recurrente por parte de las dispensadoras.
Veedurías alertan por posibles consecuencias graves
La problemática no solo ha generado molestia ciudadana, sino también advertencias de los veedores del sistema de salud en el departamento. En Norte de Santander, representantes de la sociedad civil alertan que las demoras podrían estar teniendo impactos severos en la salud de los pacientes.
Incluso, se han conocido denuncias sobre el fallecimiento de personas que permanecían a la espera de sus tratamientos, un hecho que ha encendido las alarmas sobre la garantía del derecho fundamental a la salud en la región.
Mientras tanto, cientos de usuarios continúan asistiendo diariamente a los puntos de entrega con la esperanza de recibir sus medicamentos completos y sin más aplazamientos.



