El Gobierno nacional confirmó una reducción fija de $500 pesos por galón de gasolina corriente a partir del 1 de febrero de 2026, una medida que busca aliviar el gasto de los consumidores y reflejar la convergencia entre los precios internos del combustible y los mercados internacionales tras el saneamiento fiscal del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
La disminución beneficiará a conductores de todo el país, aunque no todas las ciudades tendrán el mismo valor final, debido a factores como impuestos locales, costos logísticos y márgenes de distribución en las estaciones de servicio.
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Pasto y Cúcuta, las más económicas del país
Entre las principales ciudades de Colombia, Pasto y Cúcuta se destacan por tener los precios de gasolina más bajos tras la reducción. En Pasto, el galón se ubicó en alrededor de $13.747, mientras que en Cúcuta el valor quedó cerca de $13.900, cifras que se sitúan por debajo de la media nacional y representan un alivio directo para los usuarios en estas regiones.
En otros centros urbanos como Cartagena, Barranquilla, Montería y Bucaramanga, el precio también se renovó a niveles relativamente bajos, con valores por debajo de otros mercados principales del país.

Ciudades con precios relativamente altos, pese al ajuste
Aunque la rebaja de $500 pesos se aplica en todas las regiones, ciudades como Villavicencio, Cali y Bogotá mantienen precios más altos en comparación con otras zonas, lo que evidencia la variación regional pese al alivio general.
En el promedio nacional, el costo del galón de gasolina corriente quedó alrededor de $15.557, reflejando una reducción cercana al 3,1% en comparación con enero, cuando el precio promedio superaba los $16.000 por galón en varias ciudades principales del país.
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Objetivo detrás de la medida y seguimiento
Las autoridades recalcaron que la reducción no es un ajuste aislado, sino parte de un proceso más amplio de ordenamiento del sistema de precios del combustible y de fortalecimiento de las finanzas públicas. El Gobierno también adelantó que realizará un seguimiento permanente a la aplicación de la rebaja en las estaciones de servicio, con el fin de garantizar que el beneficio llegue de forma efectiva al consumidor final.
La medida se da en un contexto en el que el Ejecutivo ha buscado trasladar alivios directos al bolsillo de los hogares sin poner en riesgo la estabilidad fiscal del país, mientras evalúa la posibilidad de nuevas reducciones en los próximos meses, dependiendo de la evolución del mercado y las condiciones económicas.



